TURISMO DE COCINAS
La
actividad turística se caracteriza en la actualidad por grandes cambios
motivados por la necesidad de adaptarse a una demanda cada vez más exigente y
activa. Así, y entre otros cambios, nos encontramos con que los viajeros suelen
realizar más viajes a lo largo del año, aunque de menor duración, están más
informados tanto del destino como del producto (fundamentalmente a través de
Internet) o buscan nuevos tipos de recursos turísticos.
Fruto
de todos estos cambios, aparece un turismo temático entre el cuál destaca lo
relacionado con la recuperación de la herencia cultural y social de los
paisajes culturales, el contacto con la naturaleza y el conocimiento de las
costumbres de la propia comunidad local. Se está produciendo una apuesta
decidida por todo lo asociado con las cocinas tradicionales, como reflejo de la
identidad cultural propia de una zona geográfica. En este sentido, cocina y
turismo aparece como una simbiosis
perfecta para que los visitantes puedan adquirir un producto distinto y conocer
un destino diferente, propiciando, de esta manera, el desarrollo competitivo de
las áreas declaradas y basado todo ello en el concepto de desarrollo
sostenible.
Recordemos que la comida refleja la
herencia social, cultural y ambiental de los pueblos, es decir, la propia
idiosincrasia de sus habitantes. Y todo ello enmarcado en que, sobre todo, las
zonas rurales, cada vez más, juegan un importante rol como lugar de ocio y como
espacio para la realización de diferentes tipos de actividades que permite ese
contacto con los paisajes.
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