EL MUSEO DE ARTE DE PEREIRA
Como pareciendo responder a la
solicitud de una sociedad cada vez más masificada, a partir de los años 60 se
crea en los países desarrollados un nuevo tipo de institución conocida como los
Centros de Arte Contemporáneo. Por aquellos años un grupo de ciudadanos osados
y visionarios, que siguiendo la huella de Amigos del Arte creado en los finales
de los años 50, decidieron hacia principios de la década de los 70 crear el
Centro de Arte Actual que derivó años más tarde en el Museo de Arte de Pereira.
Sorprendente recorrido en una ciudad escondida de los grandes circuitos del
arte.
El Museo desde su apertura se caracterizó sobre todo por su pluralidad de
funciones y miradas que se expresó en hacer un museo de espacio de cultura viva y
participativa frente al añejo concepto pasivo y estético, del museo tradicional
donde el visitante es un simple receptor sin apenas oportunidades. Todas las
corrientes estéticas han sido expuestas en sus salas, con un abanico de
curadurías tranquilas, pedagógicas, con lenguajes abierto, especialmente románticas,
con ese romanticismo alemán que auscultó el alma humana y sus posibilidades de
luz, que permiten al espectador
disfrutar del” Aura” de cada artista y hacer
un viaje molecular a los rincones más íntimos de su alma incluso la
propia. Por fortuna las corrientes
curatoriales herméticas y egocéntricas, donde no se ve al artista sino al
discurso lánguido de un curador absorto en sí mismo no han tocado las fibras
del museo.
Creo que hoy más que nunca gracias a
las múltiples posibilidades y avances de todo orden y que están a su alcance, los Museos de Arte podrían tener el
privilegio de ser un verdadero lugar de mutación y enriquecimiento de los
imaginarios de la Pandemia, capaz de estimular vivencias, nuevos cauces de
interpretación y a veces, soñando que el arte, pudiera inducir a conductas apropiadas e históricas. Un museo
que contemple desde la imaginación y la coherencia, un programa de actuaciones
personales y sugestivas, al lado de artistas y sus obras. Quisiera pensar que
el Museo de Arte de Pereira se convierta
en una verdadera incubadora artificial de las narrativas postpandemicas de
Pereira y la región cafetera. wwwlisandrolopez.blogspot.com
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