Las nostalgias
Entre las múltiples experiencias que
nos permite nuestro mundo emocional se encuentra el sentimiento de nostalgia.
Un viaje imposible, pero añorado hacia nuestro pasado. De pronto, uno se siente
invadido por imágenes, resonancias, palabras o sensaciones del ayer. Se da
cuenta de que no es un mero ejercicio de la memoria, ya que, acompañando esos
trazos de vida vivida, amanecen vagas emociones que parecen instalarse
definitivamente en nuestro interior. Ocurre entonces que de aquellas emociones
imprecisas despierta un enorme sentimiento que cubre todo nuestro ser con su
presencia. Es como si de golpe todo el pasado vivido quedara resumido en esa
estampa agridulce. Hay sentimientos más
llevaderos que otros; sin embargo, el de la nostalgia puede llegar a doler. Cioran dice: “Los únicos
acontecimientos importantes de una vida son las rupturas. Ellas son también lo
último que se borra de nuestra memoria"
La palabra nostalgia se nutre, en su
raíz griega, de nostos, que viene de nesthai (regreso,
volver a casa), y de algos (sufrimiento). Podría definirse
entonces la nostalgia como el sufrimiento causado por el deseo incumplido de
regresar. Según adónde queramos regresar podremos observar, al menos, tres
formas diferentes de nostalgia. La primera es la puramente sentimental, una
especie de lamento de las pérdidas de nuestra vida, como pueden ser, por
ejemplo, los amores pasados. No es de extrañar que el primer amor sea aquel al
que siempre regresamos. Siendo como es un bonito recuerdo, con la nostalgia se
convierte en una desesperanza.
Una segunda manera de vivir la
nostalgia es la que representan aquellas personas que viven sin desprenderse
nunca de su pasado. Lo recuerdan adrede, lo revisan en fotos o vídeos, lo
mantienen vivo en cada conversación .Es una manera de permanecer a través del
tiempo, lejos de abrir los ojos a su realidad más inmediata, tal vez más oscura
que la de aquellos años que fueron tan felices.
La última de las nostalgias que
estamos observando tiene mucho que ver con la idea del regreso a casa. A menudo
esa paz también se encuentra en el regreso a los contextos que nos construyeron
durante la infancia y la adolescencia. También nuestras almas encuentran reposo
en la serenidad, como nostalgia de aquel lugar eterno al que regresaremos algún
día. Feliz año 2022.
wwwlisandrolopez.blogspot.com
Comentarios
Publicar un comentario