El Aviturismo: una oportunidad
Cantú
y Sánchez definen la observación de aves como una actividad ecoturística que se
realiza con el fin de disfrutar de la naturaleza para ver e identificar a las
especies de aves mediante el uso de binoculares. También nos dice que los
observadores de aves se dividen entre los que son tan aficionados que cuentan
con su propia guía de identificación y quienes no tienen guía, pero disfrutan
de la vida silvestre. A partir de esto,
Fernández afirma, que es imprescindible
abordar una diferenciación dentro de este segmento, entre aquellos en la que la
avifauna es la única motivación del viaje, conocidos como turistas
ornitológicos puros, “cazadores de aves”, twitchers o listers, y aquellos para
los que la sólo observación es una atracción más para su visita a un espacio
natural, es decir, la observación de aves no es su motivación principal.
La
organización estadunidense Audubon
dedicada a la conservación de la naturaleza describe tres tipos de
observadores. El primero es el observador “hardcore” o “twitchers”,
especializado y profundamente motivado por la observación y conocimiento de la
avifauna. El segundo tipo son llamados observadores “entusiastas” o
medianamente especializados, son personas conocedoras y amantes de la
naturaleza. El tercer tipo de observador es el ecoturista casual, un turista
menos especializado, o sea, sin un alto conocimiento de las aves.
Sekercioglu
define el avistamiento de aves como el acto de observar e identificar aves en
sus hábitats naturales. A su vez, explica que los “birdwatchers” u observadores
de aves son la mejor fuente de ingresos para el ecoturismo, ya que forman el
grupo más grande de ecoturistas. Se consideran turistas “formados” no solo
porque cuentan con un nivel de educación convencional, sino porque también son
conocedores de la ecología y tienen conciencia por la conservación de la
naturaleza. Además, este tipo de turistas son más independientes, centrados,
comprometidos y tienen ingresos por encima del promedio, lo que puede generar
altas contribuciones financieras a las comunidades locales. Los observadores de
aves durante sus viajes requieren consumir productos y servicios, como el
transporte, hoteles, restaurantes, guías locales y recordatorios, lo que
implica que durante su estadía dejarán ingresos a los negocios locales. Conclusión:
preparémonos para el aviturismo.
wwwlisandrolopez.blogspot.com
Comentarios
Publicar un comentario