AMANDO LA CREACIÓN
La reflexión esencial
después de la Feria Paisaje, Café y Libro, evento emblemático de la
Cámara de Comercio de Pereira, es la fundamental importancia del libro como
promotor del pensamiento creativo, la imaginación, de las estrategias
dirigidas al fomento del pensamiento
lateral. La ciudades creativas son las más pacíficas y respetuosas de su patrimonio cultural en todas sus
dimensiones. Gabriel García Márquez escribió un texto genial donde dice: “debo
ser un lector muy ingenuo, porque nunca he pensado que los novelistas quieran
decir más de lo que dicen. Cuando Franz Kafka dice que Gregorio Samsa despertó
una mañana convertido en un gigantesco insecto, no me parece que eso sea le
símbolo de nada y lo único que me ha intrigado siempre es qué clase de animal
pudo haber sido. Creo que hubo en realidad un tiempo en que las alfombras
volaban y había genios prisioneros dentro de las botellas. Creo que la burra de
Balaán habló -como dice la Biblia- y lo único lamentable es que no se hubiera
grabado su voz, y creo que Josué derribó las murallas de Jericó, y lo único
lamentable es que nadie hubiera transcrito su música de demolición. Creo, en
fin, que el licenciado Vidriera -de Cervantes- en realidad era de vidrio, como
él lo creía en su locura, y creo de veras en la jubilosa verdad de que
Gargantúa se orinaba a torrentes sobre las catedrales de París. Más aún: creo
que otros prodigios similares siguen ocurriendo, y que sí no lo vemos es en
gran parte porque nos lo impide el racionalismo oscurantista que nos inculcaron
los malos profesores de literatura”.
Y tiene razón: hay que leer para soñar, porque a la lectura
tenemos que ir como somos y una vez entrado el gusto no dejaremos de hacerlo.
Aunque la lectura le robe tiempo al
descanso nunca saldremos desfavorecidos por el contacto con el libro. A
veces hasta una frase feliz puede salvar
la vida. Yo como muchos tengo libros de cabecera: la Biblia, las “Vidas
paralelas” de Plutarco, los clásicos, biografías, mucha poesía, “El Quijote”,
Shakespeare, el Ulises, la trilogía de Marechal, la colección de libros de
misterio de Agatha Cristie, “Rayuela” de Cortázar,Juego de Tronos,Los Juegos del
Hambre, ensayos, teología, historia, filosofía y más; mucho más. Pero como a
muchos, falta todavía, eso da cierta impotencia al saber que ya habrá millones
de libros que nunca podré leer. También soy un gran lector de diarios y
revistas. Ya sea en soporte papel o la edición virtual. Leyendo soy feliz.
Aprendo. Descubro perlas. Transito lugares donde nunca estaré. Y hasta viajo en
el tiempo hacia el pasado o hacia el futuro. La lectura es compañera desde niño y jamás ha defraudado. Tan es así que en los momentos
difíciles de la vida supo mitigar
dolores y ayudó a superar los
trances. En este mundo posmoderno, especializado y exigente la lectura es la
base de la sociedad del conocimiento; pero cuidado, porque leer despierta
conciencias y menos personas pueden ser engañadas. Si la lectura fuera
patrimonio de todos, sin duda que este mundo sería un lugar mejor para vivir y
no se cometerían tantas atrocidades. No en vano el Evangelio de San Juan dice
que “en el principio era el Verbo”: la palabra, el logos, y la palabra está en
los libros y los libros están para leerlos.
wwwlisandrolopez.blogspot.com
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