LA REVOLUCION DEL PEDAL
Algunos
ambientalistas han promovido la idea de la oportunidad de una Revolución del
Pedal: las bicicletas como activistas de una nueva sociedad centrada en la
admiración por el medio ambiente y el paisaje. Según Hugo, mi hermano, “quien
pedalea ya no puede ser el que era”. Para pedalear hay que poseer disciplina,
capacidad para convertir el cansancio en energía. La bicicleta convierte a los
humanos otra vez en animales sensoriales. Amantes del pedaleo afirman que
montar en bicicleta, en últimas es un desafío a “esas enormes estructuras de
poder que forman los Estados, las petroleras, la industria del automóvil y de
la construcción, las farmacéuticas, todas ellas en contra del concepto de ser
humano autónomo e independiente que la bicicleta simboliza”.
Este vehículo,
a diferencia de otros, hace una alianza con el ser humano. El ciclista es su alma
y, también es su cuerpo . Quien anda
sobre una bicicleta empieza a pensar de otro modo y agradece la necesidad,
y la oportunidad que la bicicleta ofrece de ser actores de un mundo en
revolución.
La bicicleta forma parte de un sueño, que no
posee ni una ruta, ni un plan prefijado, y cuya esencia consiste en el acto
de atravesar el viento con amigos,
en pareja o en soledad; es una metáfora de una vida en red, igualitaria y
participativa, que propone el espíritu
de la contemporaneidad, y de todos aquellos que luchan por la libre circulación
de ideas, cultura, saber y amor.
“Quien
pedalea ya no puede ser el que era.”
MAGISTER LISANDRO RENE LOPEZ MARTINEZ
lisandro.rene@gmail.com
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